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Como tener el Corazón sano como una Manzana

Una buena forma de disminuir el colesterol LDL (malo) y tener el corazón sano como una manzana es consumir 1 por día. Un estudio realizado por el Departamento de Nutrición de la Universidad de Florida, ha demostrado que un consumo regular de manzanas disminuye hasta un 23% el riesgo de padecer problemas cardiacos.

La mitad de las mujeres participantes en este estudio, que comió una manzana con piel al día durante un año (la otra mitad ingirió pasas) sin hacer otro cambio en su dieta, redujo en un 23% el colesterol LDL y aumentó un 4% el HDL (o colesterol bueno). Además, perdió una media de 1.4 kilos por el efecto saciante de esta fruta. Parece que la causa de estos cambios está en la pectina y los polifenoles de la cascara, que ayudan a eliminar los residuos y toxinas, lo que mejora el metabolismo de los lípidos y reduce la producción de moléculas inflamatorias vinculadas al riesgo de padecer afecciones cardiacas.

Es importante que tomes en cuenta las siguientes propiedades que poseen las manzanas y el por qué debes incluirla en la dieta diaria:

1) Alta reserva en agua:

haciendo de ella, una fruta muy refrescante, excelente para dias calurosos por su efecto hidratante.

2) Alto contenido fibra:

Excelente para la digestión, particularmente evita el estreñimiento.

3) Rica en Potasio:

si no lo sabias, el potasio es importante en ciertos procesos en tu cerebro, específicamente en las actividades musculares como las del corazón y en los impulsos nerviosos. Otro de sus características es que disminuye las acciones negativas del mineral sodio que influye en la presión.

4) Vitamina C y E:

no creas que por tener cantidades son pequeñas de estas vitaminas no inciden en los procesos de tu salud, la vitaima E influye como antioxidante y fortalece el sistema inmunológico y la vitamina C es un excelente reparador de tejidos así como también actúa como antioxidante

5) Excelente antioxidante:

no solo las vitaminas C y E ayudan al proceso antioxidante, la manzana también posee un alto contenido de polifenoles, los cuales se encuentran presentes la piel. Tenga siempre presente que los antioxidantes no solo enfrentan a los radicales libres reduciendo el envejecimiento, también controla los efectos del colesterol LDL o colesterol malo, tanto es así que este fruto es considerado como uno de los mas importantes para evitar las enfermedades cardiovasculares degenerativas e inclusive al cáncer.

6) Combatiente de la diarrea:

Sabemos que la manzana es ideal para evitar el estreñimiento, sin embargo, gracias a este efecto por contener pectina produciendo la retención de liquido, relentiliza el tránsito intestinal a su vez posee los llamados “taninos”, que ayudan a secar y desinflamar la mucosa intestinal. Para que esto ocurra y facilitar los procesos, es recomendable pelar la manzana, rallarla y esperar que se torne de color oscuro.

A continuación, te proponemos algunos trucos para introducir manzana en tu dieta:

Come una manzana bien lavada y con piel como tentempié entre horas. Es mucho más saludable y saciante que la panadería industrial. Por ejemplo, seis galletas integrales tienen casi las mismas calorías que una manzana grande, pero su efecto saciante es mucho menor, ya que los azúcares procesados despiertan el apetito, incitando a comer más. También contienen grasas saturadas, que pueden contribuir al aumento del colesterol “malo”.

Córtala en dados y guárdala si no te gusta comerla a mordiscos. Para evitar que se oxide, su merge los trozos en agua con un chorrito de limón. Y si quieres darle un toque exótico, añade un poco de canela molida. Se puede congelar sin perder sus propiedades.

Manzana asada como postre. Hornea las piezas completas, mantén la piel y la pulpa queda más tierna. También puedes congelarla.

Úsala como ingrediente de algunos platos. Por ejemplo, en ensaladas, combinada con lechugas, arroz, queso, pechuga de pollo o atún. También la puedes utilizar en guarniciones, acompañando a carnes de sabores más potentes e incluso como forma de sustituir a las patatas fritas. Prueba a rehogarla junto a guisantes, cebolla, puerros, cariotas y espárragos trigueros, o introducirla en guisos como patata. En cualquiera de estas preparaciones, mantén la piel para conservar su aporte en pectina y polifenoles.

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